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martes, 2 de agosto de 2011

Cursos de verano para niñ@s

Julio y agosto, meses de verano y meses de pensar en los pequeñ@s que descansan de la escuela pero no de su energía y actividades. La mejor recomendación es agregar actividades divertidas con la familia, pero si existe la oportunidad de ingresarlos en un curso de verano, aún es mucho mejor porque les da nuevas herramientas de diversión, aprendizaje y habilidades sociales extras. Aquí (gracias a peques.com.mx) algunas recomendaciones para quienes han dejado para este mes la elección de un curso de verano para sus hij@s:

Cursos de verano para niños

Los cursos de verano surgieron en nuestro país como una necesidad para el entretenimiento de los niños durante sus vacaciones; uno de los muchos motivos que los propiciaron es que los padres tienen que trabajar en esas fechas y los cursos de verano, además de permitirles contar con espacios donde sus hijos estuvieran protegidos, también les daban la opción de entretenerlos, divertirlos y educarlos.

Se han desarrollado cursos que suelen ser muy formales, como los de regularización de materias; otros medianamente formales, que incluyen clases de música o de artes plásticas y, finalmente aquellos que son totalmente deportivos o recreativos.

Gente especializada en educación sugieren cada vez más a los padres de familia, el que sus hijos se integren a los cursos de verano para que enriquezcan su formación, realizando actividades diferentes, que sean divertidas y al mismo tiempo seguras.

La vacaciones hoy en día y sobre todo para los niños, no se tratan de estar en casa sin hacer nada o pasar la mayor parte del tiempo frente a la televisión o video juego; si no más bien de que lleven a cabo diferentes actividades, donde a la vez aprendan cosas nuevas como parte de su desarrollo integral.


Aspectos a considerar para elegir un buen curso de verano para sus hijos

+ Que sea atractivo para los niños y donde se sientan a gusto.
+ En el centro donde se realicen los cursos de verano infantiles, deben contar con amplia experiencia y prestigio.
+ El centro debe cubrir los lineamientos que marcan las diferentes autoridades locales o federales.
+ El curso debe contar con gente debidamente capacitada y calificada, que tenga experiencia en el manejo de cursos de verano.Si como padre no esta seguro de este punto, para cerciorarse, puede hacer la siguientes preguntas:
+ ¿Los años que tienen de impartir cursos de verano?.
+ ¿Quiénes son los que tratan directamente con los niños?
+ ¿Quién es el supervisor de los maestros?
+ ¿El contrato de mestros y supervisores es por temporada o son de planta?
+ Verificar que en el lugar donde se realicen los cursos, cuenten con instalaciones adecuadas para la realización de las actividades. Asegurese de que no sea una casa, taller o espacio que se acondicionó sólo para la temporada.
+ Los cursos deben ofrecerse en horarios, fechas y costos accesibles a las necesidades y posibilidades de cada familia.
+ Pregunte por los temas que le impartirán a sus hijos en el curso y analice si los trabajos y las actividades que realizarán los niños esten acordes con los objetivos del curso.
+ La seguridad en el curso de verano

El saber como padres que nuestros hijos están seguros fisica, mental y moralmente en el curso de verano mientras estamos trabajando, nos da bastante tranqulidad, por lo tanto, este un aspecto fundamental que la organización del curso de verano debe cumplir.


Consejos para saber elegir un curso de verano seguro

1. Debe contar con elementos de vigilancia que controlen la entrada y salida de las personas a las instalaciones.

2. Asegurese de que los niños deban ser recibidos y entregados directamente por el maestro, y que para recogerlos sea necesario mostrar una credencial proporcionada al inicio del curso.

3.Verifique que su nombre y teléfono queden registrados, así como los datos de alguna otra persona de su confianza en caso de que no se encuentren o no lo puedan localizar. Es indipensable también señalarle al maestro quien se encargará de su hijo, las enfermedades que padezca o si está bajo algún tratamiento médico; indicarle el horario y la dosis, así como el nombre y teléfono del médico responsable.

4. Si en el curso se llevan actividades deportivas, lo ideal es que las instalaciones cuenten con vestidores exclusivos sólo para los menores, así como personal médico (fisioterapeutas, salvavidas, enfermeras, etcétera) en caso de algún incidente.

5. Lo ideal es que lo grupos deban ser de máximo 15 niños con un profesor y un asistente de preferencia. Además, los coordinadores deben hacer visitas regulares durante las clases.

6. En cuanto al material de trabajo, éste debe ser acorde a la edad y necesidades de los pequeños.
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sábado, 25 de junio de 2011

El primer baño del bebé

Primer día que los papás están solos con el bebé en casa y es hora de bañarlo. El temor de estar haciendo bien las cosas, tener lo necesario y sobre todo no lastimarlo está presente en todo momento. Como dice nuestro artículo de hoy (gracias a guiainfantil.com), es normal, es un proceso que viven todas las parejas y en el que poco a poco se vuelven expertos:


Son muchas las dudas y preguntas que los padres se plantean cuando tienen que bañar a su bebé, por primera vez. Normalmente, se sienten inseguros y ansiosos y, con algo de miedo, principalmente cuando son padres primerizos, y tienen que bañar a su bebé. Se preguntan cómo deben sujetarlo y qué precauciones deben tener. Muchos no saben cuál es la temperatura ideal del agua o cómo deben sujetarlo para sacarle de la bañera. Pero, tranquilos, son dudas normales, compartidas por muchísimos padres.

Higiene y algo más
El baño del bebé es una estupenda oportunidad para poder transmitir a tu hijo sensaciones de bienestar. Estar sumergido en agua cálida relaja y agrada al bebé y, hacerlo todos los días la misma hora, como por ejemplo, antes de cenar, le proporciona el ambiente adecuado para disfrutar de un buen descanso nocturno. Aprovecha este momento para establecer un contacto especial con él, que refuerce vuestro vínculo afectivo.

¿Qué se necesita para el baño del bebé?
Es importante tenerlo todo preparado. Con una buena organización, te sentirás más segura. Para lograrlo, nada mejor que reunir y tener a mano todo lo necesario: jabón neutro y champú para bebés, toallas de algodón, peine o cepillo, ropa limpia, pañales, un termómetro de baño, una bañera (móvil o fija) y una esponja (opcional).

¿Cómo empezar el baño del bebé?
Cuando tengas todo el material reunido, lávate las manos y cierra bien la puerta y la ventana de la habitación donde bañes a tu bebé.

El baño del bebé, paso a paso:
1- Asegúrate que la temperatura ambiente del cuarto de baño es cálida y oscila entre los 23 y los 25 ºC. Después, comprueba que la bañera está limpia y llénala con agua tibia. El agua debe estar a la temperatura corporal, es decir, entre los 35 y los 37 grados centígrados. Puedes utilizar un termómetro de baño o, si lo prefieres, utilizar el codo o la parte interior de la muñeca para comprobar que la temperatura es la apropiada.
2- A continuación, desnuda al bebé, límpiale la zona que esté en contacto con el pañal y envuélvele en una toalla, mientras limpias su carita y sus orejas con un trocito de algodón ligeramente húmedo.
3- Después, sostén al bebé con el brazo derecho, de manera que la cara interna del codo sostenga su cabeza y tus manos lleguen a tocar su culito. Inclínalo sobre la bañera y, con la mano izquierda, lávale la cabeza con una cantidad mínima de champú. Aclara bien.
4- Una vez lavada la cabeza, sostén los hombros del bebé con una mano, introduciendo los dedos por debajo de la axila, mientras sujetas las piernas o el trasero con la otra mano, de modo que su cabeza quede fuera del agua, mientras utilizas la otra mano para lavarlo.
5- Es importante no dejar de sonreírle y hablarle mientras le bañas.
6- Con o sin esponja, lava, enjuaga, y seca de arriba abajo. Primero el pecho, los bracitos, las manos y luego, las piernas y los pies.
7- Gira cuidadosamente al bebé para lavar su espalda y sus pompis.
8- Una vez que esté totalmente limpio y bien aclarado, levanta al bebé con suavidad y arrópalo con una toalla.
9- Sécalo bien, y envuélvele para darle calor.
10- Comienza a vestirle de arriba abajo para que no pierda calor.

¿Cómo bañar a un bebé recién nacido?
Los bebés recién nacidos también se pueden familiarizar con el baño desde el primer día. De hecho, les encanta el agua, que les recuerda al ambiente en el que se desarrollaron durante 9 meses dentro del útero materno. Antes de desnudar al bebé y envolverlo en una toalla, con un algodón ligeramente humedecido en suero fisiológico, limpia primero sus ojitos. Después, introdúcelo poco a poco en agua tibia y báñale, limpiándole suavemente sin frotar. Sécale con cuidado, dándole ligeros toques con la toalla.

Antes de vestirle, es importante que revises el cordón umbilical y el área del ombligo. Límpialo en su base con alcohol de 70 ºC y envuélvelo en una gasa limpia. Si notas que el ombligo supura o presenta un color rojizo y mal olor, debes comentárselo al pediatra.

Consejos importantes para bañar a un bebé recién nacido
Existen algunos cuidados especiales que debes considerar durante el baño de tu bebé:
1- Nunca debes dejar solo a tu bebé durante el baño.
2- No es recomendable la utilización de talcos o colonias, principalmente en los primeros meses. Pueden desencadenar alergias.
3- La altura de la bañera debe ser adecuada a la estatura de la persona que está bañando al bebé para que no sufra la espalda.
4- Lava siempre la bañera antes y después de su utilización.
5- Es importante secar bien todos los pliegues de la piel del bebé, especialmente los que se encuentran debajo del mentón, detrás de las orejas y el área del pañal.
6- Debes aprovechar la hora del baño para revisar al bebé y así descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
7- Evita desanimarte si tu bebé llora mucho durante sus primeros baños. Con tus mimos y las condiciones ambientales adecuadas, acabará acostumbrándose y llegará a disfrutar de este momento de placer. Y sus papás también.
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martes, 7 de junio de 2011

¿Qué es la Protección Civil?

Mucho se escucha acerca de la protección civil en nuestras comunidades, los planes escolares, los planes en casos de desastres naturales... pero ¿qué tanto conocemos acerca de ellos? A través de una página creada por Protección Infantil de México, dirigida a l@s niñ@s, podemos explicarles de lo que se trata y lo que se debe hacer en caso de una emergencia, y claro, también aprender nosotros con ellos:


Protección civil


Recordemos que la temporada de huracanes ha comenzado y debemos estar preparados junto con nuestras familias. Leer más...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Esas idas al doctor

Su hij@ está enferm@, hay que ir al doctor inevitablemente, pero en cuanto pregunta a dónde van y le contestan que al doctor, se desata el llanto y el temor. No parece haber una manera de calmarl@ y entre llantos, gritos desaforados y pataletas, por fin es subido al vehículo y en el larguísimo camino a la consulta, su hij@ no hace más que sufrir y usted con él. Algunos padres se pueden sentir frustrados por no poder evitar ésta situación. En seguridadinfantil24x7 nos preocupamos por l@s pequeñ@s y los padres, así que gracias a pbs.org podemos compartir un gran artículo muy útil en estos casos:

¿Cómo hablar con l@s niñ@s sobre la salud?

¿Corren sus hijos lejos cuando usted dice: "Es hora de ir al doctor"? ¿Tiene usted que perseguirlos y se pregunta si hay alguna otra manera de hacer más fácil la ida al doctor?

Los pediatras, los dentistas, los médicos de cabecera y los psicólogos recomiendan algunas estrategias básicas de comunicación que permiten preparar a los niños para una visita, como las siguientes: Sea breve. Sea positivo. Sea juguetón. Sea honesto de acuerdo con la edad del niño. Asuma el control. Y manténgase en calma.

El hablar mucho por adelantado sobre la ida al doctor o al dentista no es algo realmente recomendable. "Usted tiene que ver la señal o reacción del niño, pero mientras más la discuta, más complicado se puede convertir el asunto", observa la Dra. Kathie Teets Grimm, Profesora Asociada de Pediatría en el Centro de Defensa en pro de la Niñez de Manhattan (Associate Professor of Pediatrics at the Children's Advocacy Center of Manhattan). A los niños se les debe preparar brevemente si van a pasar por un procedimiento doloroso. Sin embargo, usted podría tocar el asunto muy brevemente de camino al consultorio médico evitando así que su hijo tenga que vivir previamente una experiencia dolorosa.


Los dentistas pediátricos, como el Dr. David Levine de la Ciudad de Nueva York, hace un análisis similar. "La memoria de los padres no concuerda con la realidad de los niños de hoy. Un padre puede entrar y decir que su hijo está asustado de ir al dentista, pero en realidad es el padre quien está asustado. La odontología ha cambiado con los años de manera muy positiva. Los niños pueden estar seguros por adelantado de que las visitas al dentista serán cómodas y placenteras."

Los siguientes consejos pueden ayudarle a usted y a su hijo a sentirse mejor respecto a las visitas al doctor, al dentista e
incluso al hospital. La mayoría de estas estrategias van dirigidas a niños menores de 8 años. Sin embargo, los principios se aplican a niños de todas las edades (e incluso a los padres) quienes pueden tener temor de la visita.


Trate estos consejos para preparar a los niños y conseguir que salgan de la casa sin mayor problema:

* Sea breve. El hablar mucho o en forma demasiado explícita sólo puede hacer que el niño se asuste. Infórmele al niño pequeño que van a ver al doctor o al dentista, la mañana de la visita, o aún mejor, en el camino. A un niño mayor se le puede preparar desde la víspera, pero mantenga la conversación breve.

* No se centre en el dolor por adelantado. Muchos niños ya asocian las idas al doctor con el hecho de que les pondrá una inyección. Si usted le dice al niño (con la mejor intención): "Vas a ir al doctor (o al dentista) y te prometo que no te dolerá", esta expresión solamente reforzará la asociación entre el dolor y el doctor.

* Sea honesto. Si usted dice al niño que no le van a poner una inyección, pero luego sí se la ponen, entonces él se sentirá engañado. Él puede en consecuencia oponerse a ir al doctor la siguiente vez. Si su niño pregunta, usted podría decir: "No sé si te pondrán una inyección. Si lo hace, sentirás solamente como un pequeño pellizco".

* Describa lo qué le puede suceder. Si su hijo pregunta: "¿Me dolerá?", respóndale de manera apropiada a su edad, pero no mienta. El dolor imaginado puede lastimar más que la realidad, porque provoca gran ansiedad. Usted le puede decir: "No sé. Le preguntaremos al doctor tan pronto lleguemos a su consultorio". (Para las explicaciones específicas, consulte el Diccionario Médico para Niños).

* Adopte una actitud de ofrecer consuelo y tranquilidad. Recuerde a los niños, cualquiera que sea su edad, que usted estará allí para consolarlos. Deje que su hijo le hable de sus temores. Ofrézcale una perspectiva con declaraciones del tipo: "Yo sé que puedes estar asustado. El doctor te ayudará a que te sientas mejor o vamos al doctor para que nos diga ¡qué tan sano estás!". Usted podría mostrarle al niño su cartilla de crecimiento o el registro que lleva el doctor para demostrarle su crecimiento.

* No negocie el hecho de ir a ver al doctor. Si usted deja que la cita se convierta en objeto de una negociación, usted podría ver que esta escena se presenta repetidamente. Si su hijo se niega a ir, reconozca sus sentimientos, pero separe el sentimiento de lo que es el comportamiento del niño. Usted podría plantearlo así: "Entiendo que tú no quieras ir al médico, solamente que eso no cambia el hecho de que tenemos que hacerlo ahora mismo".

* Ofrezca incentivos en vez de recompensas. Los doctores reconocen que muchos padres utilizan el soborno para conseguir que los niños acepten salir de casa, pero la mayoría recomienda seriamente que los padres NO basen las recompensas en el buen comportamiento. "Al decir: 'no grites' o 'si tu te portas bien con el doctor, le compraré un juguete', se crea una expectativa irreal," dice el Dr. Benjamin Kligler. "Puesto que es probable que su hijo se comporte mal en el consultorio del doctor o que llore, el decirle que no lo haga solamente puede frustrar a su hijo y a usted." En cambio, el Dr. Kligler le sugiere que le ofrezca un incentivo como por ejemplo, hacer alguna cosa divertida después de la visita, algo que usted pueda realizar sin importar la manera cómo se haya comportado el niño.

* No utilice las idas al doctor como castigo. "He sido testigo de cómo muchos padres dicen a sus hijos: "Si no te portas bien, te llevaré de vuelta al doctor y te va a poner una inyección". O bien: "Si no dejas de llorar, te llevaré al doctor", informa el Dr. Grimm. Esto solamente hace que los niños tengan más miedo de las visitas al doctor.

* En casa, juegue o represente una ida al doctor y al dentista. Juntos ustedes pueden fingir que escuchan el corazón y los pulmones de su hijo y que examinan sus dientes. Deje que su hijo le haga también un examen. Anime a su hijo para que lleve al doctor su animalito de peluche favorito a su propio chequeo.

* Lean juntos libros. Algunos libros que se sugieren para los niños pequeños son: Los Osos Berenstain Van al Doctor, Elmo Va al Doctor, Madeline, y George el Curioso Va al Hospital.

Intente estos consejos provechosos en el consultorio y después de que se vayan:

* Manténgase en calma y sea positivo. Guarde sus preocupaciones y manténgase bajo control, particularmente si su niño está gravemente enfermo o lesionado. Los niños captan las señales de la manera cómo reaccionan sus padres ante su enfermedad. "He observado a muchos padres que transmiten inconcientemente su angustia a los niños. A veces, los padres transmiten mucho miedo en una situación que de por sí es crítica. Algo de esta comunicación es verbal, y algo no es verbal", concluye el Dr. Benjamin Kligler.

* Converse sobre lo que usted ve en el consultorio. Mire a su alrededor, identifique y comente sobre lo que usted ve. En muchos consultorios de médicos y dentistas usted puede encontrar modelos en tercera dimensión del cuerpo humano y de la boca. El jugar con estos modelos puede ser educativo y calmante, ya que disminuye la ansiedad asociada con la visita.

* Mantenga a los niños cerca de usted. Sostenga a su hijo pequeño en su regazo el máximo tiempo que pueda durante el examen del doctor. Pida que su dentista le asigne un lugar lo más cerca posible de su hijo. (Pero si se puede, que su hijo no le oiga hacer esta petición.)

* Acepte los sentimientos o emociones que embargan a su hijo. Los doctores y los dentistas esperan que los niños se alteren. No se sorprenda entonces ni se avergüence tampoco si su hijo tiene un ataque de llanto o haga una rabieta. No culpe a su hijo ni haga que se avergüence por sentirse de esta manera.

* Pida al doctor o al dentista que explique lo qué va a hacer. Es útil pedir una explicación ANTES DE QUE comience un tratamiento, para que su hijo esté preparado. Además, usted podría preguntarle al médico o al dentista que le haga una demostración del procedimiento por adelantado o que deje que su hijo juegue con un equipo seguro para él.

* Haga algo divertido cuando termine la visita. Una parada en el parque zoológico, un momento juntos leyendo su libro preferido o una ida a tomar un chocolate caliente pueden añadir un final feliz a la visita al doctor o al dentista. Si usted convierte esto en una práctica habitual, puede ser que los niños incluso lleguen a anhelar el acontecimiento futuro -o por lo menos desear lo que viene después.
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viernes, 1 de octubre de 2010

Diez consejos para viajar con niños en avión

Los viajes siempre conllevan planes, prisas y hasta logística. Saber qué llevar, ir preparados lo mejor posible para el clima, el lugar, los días de estadía, etc., pero ¿qué sucede con el trayecto? y más cuando se trata de viajar en avión; en un vehículo siempre podrán hacerse arreglos, pero no cuando se trata de ir en un vuelo. Así que gracias a @interjet, podemos considerar los siguiente consejos para viajar de manera placentera con nuestr@s niñ@s:


1. Prepárate con la información básica de tu vuelo: horarios, rutas, conexiones, etc. Involucra un poco al pequeño con todos esos datos.

2. Háblale del viaje pocos días antes de partir y trabaja con su imaginación platicándole del viaje placentero que tendrán.

3. Anota los teléfonos importantes en un papel para él y para ti.

4. Lleva contigo equipaje ligero pero suficiente. No olvides llevar contigo la documentación necesaria.

5. Documenta todo el equipaje que puedas para una mayor comodidad de ambos durante el viaje.

6. Lleva algo para entretener al pequeño. Hojas y colores pueden ser muy útiles.

7. Lleva contigo agua para que estén siempre hidratados.

8. Lleva al pequeño al baño antes de subir al avión, recuerda que no siempre es
posible ponerte de pie durante el vuelo.

9. Muéstrate relajado para inspirarle confianza al niño que te acompaña.

10. Si el niño te pregunta por la seguridad enséñale el folleto informativo y las explicaciones de las aeromozas.
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